lunes, 30 de abril de 2012
jueves, 19 de abril de 2012
jueves, 12 de abril de 2012
¿Te enteras cuando lees?
Desde pequeños se nos ha dicho que había que leer mucho para coger práctica, que debíamos entrenarnos en casa para por así decirlo "coger carrerilla", pero eso ¿para que sirve? ¿el que más rápido leer es el que mejor se entera? Creo que todos sabemos esta respuesta y en la clase me ha sido demostrado como hay muchas maneras de motivar a los niños para que aparte de enterarse de lo que leen, estén motivados para hacerlo.
En la clase de hoy el profesor nos hizo entrega de una ficha; "Por eso no se entienden los pequeños y los mayores" y debíamos realizar una lectura en conjunto, es decir, una linea por persona.
El truco de esta actividad era que cada persona debía leer la linea que le tocaba de una forma diferente que el profesor iba diciendo al oído de cada uno. Escuchamos diversos tipos, como hablaría un andaluz, una niña enamorada, un francés, una persona llorando, fatigada, enfadada....
Me ha parecido una actividad muy interesante a la par que divertida ya como he comentado al principio es una gran manera de llamar la atención de los pequeños hacia la lectura.
En la clase de hoy el profesor nos hizo entrega de una ficha; "Por eso no se entienden los pequeños y los mayores" y debíamos realizar una lectura en conjunto, es decir, una linea por persona.
El truco de esta actividad era que cada persona debía leer la linea que le tocaba de una forma diferente que el profesor iba diciendo al oído de cada uno. Escuchamos diversos tipos, como hablaría un andaluz, una niña enamorada, un francés, una persona llorando, fatigada, enfadada....
Me ha parecido una actividad muy interesante a la par que divertida ya como he comentado al principio es una gran manera de llamar la atención de los pequeños hacia la lectura.
miércoles, 11 de abril de 2012
My Internship Period!
Llegaba al fin el esperado final de febrero, no podíamos creérnoslo. Se acabaron los trabajos, las travesías en el horroroso metro de Madrid, el estreses… realmente se avecinaba un increíble mes, o esas eran mis expectativas.
Llegó el primer día, me levanté nerviosa, realmente no sabía ni que ropa ponerme, quería ir formal pero sin parecer forzado, ya sabéis típicas tonterías del primer día. Llegamos mi compañera y yo al colegio y nos recibieron con los brazos totalmente abiertos. Nos presentaron la que iba a ser nuestra tutora durante todo ese tiempo. No puedo ni describir lo que me paso por la cabeza cuando entre en la clase, era 1º de primaria, realmente nunca pensé que pudieran acertar tanto conmigo. Recuerdo como si fuera ayer la cara de los niños mirándome, atónitos, no entendían quien era, ni que hacia allí, pero me sonreían y saludaban con entusiasmo.
Fueron pasaron los días y cada vez me gustaba más, era una profesora, realmente estaba allí y se me trataba como tal. Al principio realice más la labor de ayudante, me sentaba con los pequeños que les costaba más seguir el ritmo de la clase y poco a poco les fui conociendo de forma más individual, más personalizada, la mejor manera por lo que me ha demostrado mi experiencia. Al llegar la segunda semana ya tomé las riendas de la clase, me encargaba de la organización y el desarrollo de las clases, explicaba y corregía los deberes.
En realidad el recuerdo más bonito que tengo es el de los recreos, me tocase cuidar patio o no, siempre estaba allí, debía jugar con ellas a las palmas y a la comba, si faltaba se me echaba demasiado de menos, y qué decir de mi importante labor como árbitro, ya que jugando al fútbol soy un poco pésima.
Inevitablemente llegó la despedida, fue un día horrible que ellos fueron recordando durante toda la última semana, siempre me decían “ya no queda nada teacher….ya no queda nada….” Y yo solo podía acariciarles la cabeza con ternura….y prometer que volvería de visita. La última clase del último día mi tutora me mando a otra clase a ayudar, no entendí bien el por qué, ya que yo solo quería despedirme de ellos, pero a mitad de esta clase, vinieron unos cuantos a buscarme porque decían que me necesitaban en clase, llegué y estaban todos de pie, esperándome…. Comenzaron a cantar una canción que realmente me hizo emocionarme, “Adiós con el corazón” y había en mi sitio un libro encuadernado hecho por ellos durante esa hora donde aparecía un folio por niño con un dibujo de algún momento que hubiéramos pasado juntos durante este tiempo. Ese fue el mejor y el peor momento a la vez, no quería irme… no quería volver. Comenzaron los llantos de algunas niñas y fue como una epidemia contagiosa, ya que llegó hasta mi....
Por último, solo me queda decir que ha sido un mes increíble, que tengo una ganas increíbles de que llegue el año que viene y que no me pierdo su fiesta de fin de curso en junio por nada del mundo.
Como prometí, ¡debo volver de visita!
ISABEL .
martes, 10 de abril de 2012
¡Entrevista Sorpresa!
Mi compañera era una famosa escritora y yo una curiosa periodista. Realmente la representación fue un poco forzada ya que ambas estábamos nerviosas. Yo no paraba de hablar y de hacer preguntas sin fundamento y ella no sabía que contestar. Sin olvidar el punto de que no paraba de moverme. Al acabar los compañeros de clases dieron su opinión sobre cómo nos habían visto y efectivamente, ¡había sido un desastre!
Gracias a esta experiencia, ahora puedo decir que sería capaz de realizar una entrevista.
Para empezar, el primer paso es el saludo o la acogida, se debe procurar evitar el estrés y la inseguridad para obtener más fácilmente las respuestas esperadas. Un factor muy importante es la colocación, debemos hacer sentir a la otra persona como un igual, nunca debemos estar sentados si ellos están de pie. En mi opinión la mejor opción es ambos permanecer sentados en una mesa redonda ya que de esta manera no se crea esa imagen de posición dominante e incluso ofrecer una bebida para empezar la toma de contacto.
El entrevistador es quien define el objetivo de la entrevista, así como la forma de llevarla. Debe realizar preguntas cortas, claras y concisas. La estrategia más adecuada es: PREGUNTA – PAUSA – PIENSA – RESPONDE.
Finalmente llega el momento de la despedida, debe ser el entrevistador el que debe cerrar el encuentro. Es muy importante no mostrarse impaciente por terminar la entrevista.
Consejo de última hora: ¡PREPARA LA ENTREVISTA, ENSAYA TUS RESPUESTAS Y LLEGA PUNTUAL!
Suscribirse a:
Entradas (Atom)





